Un musical diferente.

El pasado fin de semana tuve la oportunidad de ver una de las más recientes películas del estupendo director Tim Burton. Sweeney Todd. Una historia basada en la novela del escritor ingles Thomas Peckett Prest The String of Pearls: A Romance de 1846.

La película que es una adaptación de una obra musical del compositor Stephen Joshua Sondheim, es una obra (a mi parecer) fantástica. En donde se mezclan a la perfección la visión obscura y sub-realista del director con la maestría de la actuación de los protagonistas Johnny Depp y Helena Bonham Carter. Además de la ya de por si sombría historia y del Londres de finales del siglo XVIII.

El estereotipo del musical (teatro y cine)  es el clásico escenario lleno de preciosas coristas con poca ropa bailando y cantando sobre escenarios irreales y situaciones imposibles, para contar una historia intrascendente. Sin embargo, Sweeney Todd, se sale de todos los paradigmas clásicos del cine musical “bonito” y nos presenta a un hombre que después de perderlo todo al ir a prisión por una acusación falsa (y muy al estilo del Conde de Montecristo), regresa con otra identidad buscando venganza. Un psicópata que retoma su oficio de barbero y se dedica a rebanar yugulares al por mayor.

Como comentario final, me gustaría añadir que a mí me encantó la película, aunque hay algunas fallas en el desarrollo de la historia, donde por momentos las canciones melosas no se hacen esperar. En general es una muy buena historia adaptada de manera asombrosa la pantalla de plata.